La Terapia TRG
¿Qué es el TRG?
TRG son las siglas de Terapia de Reprocesamiento Generativo. Es un terapia que facilita la integración de experiencias vividas que aún pueden estar influyendo en cómo te sientes, reaccionas o afrontas determinadas situaciones.
Se basa en la capacidad natural de cada persona para integrar sus experiencias vividas cuando encuentra las condiciones adecuadas, respetando siempre su propio ritmo.
¿Cómo funciona la Terapia de reprocesamiento Generativo TRG?
TRG acompaña un proceso de autoreprocesamiento basado en la observación del cuerpo y de las sensaciones emotivas presentes.
No es necesario poner en palabras todo lo vivido. El proceso favorece una integración gradual de aquellas experiencias que todavía permanecen activas.
Cada experiencia es única y cada proceso avanza a su propio ritmo, respetando la historia y los recursos de cada persona.
¿Cómo se desarrolla el proceso?
La terapia TRG se estructura en cinco métodos que forman parte de un mismo proceso. Cada uno cumple una función específica y, en conjunto, favorecen la integración de las experiencias desde diferentes perspectivas.
- Método cronológico
Permite recorrer la historia de vida siguiendo el orden en que ocurrieron las experiencias, facilitando su integración de manera progresiva y respetando el ritmo de cada persona.
- Método somático
Dirige la atención en las sensaciones corporales como una vía para reconocer e integrar aquello que el cuerpo aún mantiene activo.
- Método temático
Permite trabajar experiencias relacionadas con un mismo tema o patrón que se repite a lo largo de la vida, favoreciendo una comprensión más amplia del proceso.
- Método futuro
Facilita la preparación ante situaciones futuras, promoviendo una forma más tranquila y consciente de afrontarlas.
- Método de potencialización
Favorece el fortalecimiento de recursos internos, capacidades y experiencias positivas que apoyan el proceso de integración y bienestar.
¿Cómo se diferencia la TRG de otros enfoques?
La terapia TRG pone el foco en cómo las experiencias pueden seguir influyendo en la forma de sentir, reaccionar y relacionarse con uno mismo y con los demás.
En lugar de centrarse en comprender lo ocurrido o explicarlo repetidamente, acompaña un proceso basado en la observación corporal y el autoreprocesamiento emocional de las vivencias.
Esto permite avanzar desde la experiencia presente, respetando siempre el ritmo y los recursos de cada persona.
